
Escuchar, pausar, sentir…
¿Cómo respondemos al ritmo del mundo?
¿Cómo respondemos al día a día?
¿Cómo nos encontramos siendo en el aquí y ahora de este universo tan inmenso?
No respondas rápido…
Son preguntas para dejar cerca, para que se respondan en vos.
Qué palabra… sentir.
Permanecer en aquello que la vida trae… y descubrir su regalo.
Claro que los sentimientos no siempre son agradables.
Pero hay quienes nos animamos a descubrir su mensaje…
y cada vez somos más quienes elegimos habitar el día a día sin medida, sin
parámetros, sin compararnos.
Y eso… ¿no es sabiduría encarnada?
Una práctica simple.
Directa.
Espontánea.
Que encuentra una alegría sana en lo cotidiano.
Y acá te dejo un espacio para vos:
Permanezco en sana alegría cuando…
A mí se me vienen muchas imágenes:
Contemplar mi parque, sus plantas y flores, escuchando las aves mientras disfruto un desayuno.
Encender un sahumerio o una vela y meditar, respirando consciente, agradeciendo
mi vida.
Acariciar a mi perro, amigo fiel.
Andar en bici por mi barrio, sintiendo el aire y la música en el cuerpo.
Escribir lo que el alma va dictando.
Crear perfumes y conectar con la riqueza de los aceites esenciales.
Caminar por la playa o el bosque, sintiendo la energía del mar en sus distintos
momentos.
Cuidar mi cuerpo, con amor.
Y tantas más…
Así, afinando el sentir… siempre deseo volver ahí.
Hay formas de que esto se expanda…
Es como renacer a la infancia, a la inocencia.
Al permiso de jugar con lo maravilloso de la vida.
Ahí donde me siento protegida…
bienaventurada de estar viva en este planeta.
Vuelvo a esa capacidad de asombro.
A los recreos, al encuentro, al juego compartido.
A esos acuerdos simples que hacían posible la alegría.
Agradezco haber vivido eso…
y también haberlo ofrecido a mis hijas.
Y hoy lo transformo en elegir crear esos espacios…
conmigo misma, en lo simple…
en los proyectos compartidos con mi compañero…
en los lugares que habitamos y seguiremos descubriendo.
El poder de lo simple…
de lo compartido o lo íntimo…
es medicina álmica.
Algo falta en nuestros sistemas educativos y de salud
si no se habilita el disfrute, el juego, la creatividad…
No como contenido evaluable…
sino como hábito de cuidado.
Porque cuando me cuido…
también cuido a la comunidad.
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Práctica simple para hoy ☀️
Tomate unos minutos.
Respirá suave.
Y completá:
Hoy puedo encontrar sana alegría en…
No hace falta que sea algo grande.
Solo algo verdadero.