
La Justicia de no perderse
Aquí estoy.
Escuchando a mi alma y a los talentos que desean expandirse.
Sé que hay en mí una forma de estar viva que emerge cuando contemplo,
cuando el cuerpo se siente liviano,
cuando la risa aparece sin esfuerzo
y la música se vuelve lenguaje perfecto del alma.
Ese estado existe.
Lo he habitado.
Y sé que no es una fantasía.
La pregunta no es si existe,
sino cómo integrarlo a la vida real y esa intención es la que trabajo y procuro sostener en mi y comparto con mis consultantes.
Porque el dolor también habita no?…
He tenido desilusiones.
En mi historia familiar hubo amor,
pero también negación, silencios, límites que no llegaron,
valores que se fueron derrumbando con el tiempo.
No todo puede ser integrado del mismo modo!.
Te das permiso y tiempo para discernir, evaluar y decidir tus pasos? Tus respuestas?…
Te diría que de alguna manera algo de esos procesos son la base de “Hacer justicia”
Para dónde la balanza de tu vida se ha inclinado?…
Qué ha pesado más? o
Qué rasgo de actitud o comportamiento quizás la vida te de señales de comenzar a compensar, equilibrar?…
Te has tratado como buen juez
Has tenido juicios externos que fueron socavando tu sana libertad, tu autocuidado, tu evolución?
Hoy comprendo algo esencial:
Integrar no es absorberlo todo,
integrar es ordenar con coherencia.
Hacer justicia es también saber y decidir con qué quedarse.
Qué sacar de la balanza en el juego de opuestos! Sin por eso temer a lo opuesto complementario.
Porque a su vez los otros también están llamados a realizar ese proceso.!
Entonces no todo da lo mismo no? Para mi definitivamente NO!
Por eso intento ser consecuente con lo que para mi es valioso.
Y si quizás la vida te llevó a acostumbrarte a un rol y ahora tenés la posibilidad de equilibrarlo?
Te diría que es tiempo de invertir en esa posibilidad que te devuelva paz, sin por eso quitar la paz de otros.
Es tiempo de ir saliendo de un yo que se resguardaba, en pos de lo que aparece como sueños y posibilidades. Salir de un viejo rol, o una actitud rígida, o un entorno hostil…porque harás justicia con lo que la vida te traiga…con consciencia, paso a paso ,y sin traicionar lo verdadero que pueda desplegarse!
Te resuena este manifiesto?
Leelo bajito y si te identificas lo decimos juntas.
Integro mi niñez como un tesoro.
La honro como raíz, como memoria viva de lo que fue verdadero.
No integro la disfuncionalidad,
ni la negación del daño,
ni las dinámicas que achican el alma y vuelven invisible al corazón.
Eso no me pertenece.
Acepto lo que fue,
pero no lo cargo hacia adelante.
Hacer justicia por mí misma es no integrarme a espacios donde mi alma se achica.
Planto bandera en mi casa interior,
en lo nuevo que nace,
en los vínculos que expanden la vida
y permiten respirar sin miedo.
Elijo la coherencia como actitud espiritual.
La coherencia como llave maestra de la autenticidad.
La coherencia como forma profunda de amor propio.
Integro una espiritualidad viva y encarnada,
libre de dogmas que desconocen lo humano.
Integro el resguardo de lo trascendente en mí,
no como idea,
sino como presencia amorosa que sostiene y guía.
Confío en el misterio.
Confío en un Poder Superior que no pide sacrificio del alma,
sino verdad, presencia y libertad.
Camino honrando lo aprendido,
agradeciendo lo que fue semilla,
y soltando lo que ya cumplió su ciclo.
Que se abran caminos de sana libertad,
de sano compartir,
de alegría encarnada.
Este es mi modo de integrar:
sin perderme.
Y agrego una práctica complementaria para que la consideres cuando lo sientas necesario:
Práctica de restitución y coherencia
Tomá una hoja y escribí dos listas, sin pensarlo demasiado:
1. Lo que sí integro como tesoro
(recuerdos, valores, gestos, aprendizajes verdaderos)
2. Lo que ya no integro en mi vida
(dinámicas, silencios, exigencias, culpas, mandatos)
Luego, leé la segunda lista y elegí un solo límite concreto para el presente
—algo pequeño pero real—
una conversación que no vas a tener,
un espacio al que no vas a ir,
una explicación que ya no vas a dar.
Cerrá la práctica con esta frase, dicha en voz alta o escrita:
Esto no me pertenece.
Honro lo aprendido y camino en coherencia.
Te abrazo fuerte.
Paola